Ante los actuales retos al que nos enfrenta la globalización como son la adaptación al cambio, la competitividad de clase mundial, las nuevas exigencias en las capacidades de los educadores, así como el nuevo modelo de gestión educativa, se hace necesario comprender y orientarse al mejoramiento continuo de sus capacidades comportamentales (llamadas habilidades blandas) para alinearse a un mundo moderno orientado a resultados.
El contenido del curso se desarrollará de manera teórico-práctica, destacando la importancia de su rol de educador, su contribución hacia la mejora de un ambiente de equipo, su actitud innovadora y su capacidad para promover la participación de los agentes de cambio.